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All IPCC definitions taken from Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Working Group I Contribution to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change, Annex I, Glossary, pp. 941-954. Cambridge University Press.

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Climate Hustle

¿Somos demasiado estúpidos?

Post invitado por Jacob Bock Axelson

En una entrevista reciente, el famoso ecologista James Lovelock expuso sin ambages que "el ser humano es demasiado estúpido" para mitigar el calentamiento global. Quizás una cuestión más interesante es si existe algún modo en que podamos cooperar para prevenir el cambio climático. Esta cuestión ha sido parte de la investigación realizada por el biólogo evolutivo Manfred Milinski y coautores en el Instituto Max Planck de Plön, Alemania. El grupo de Milinski ha identificado que la reciprocidad indirecta, la información y la percepción del riesgo son piezas importantes de este rompecabezas. Para comprender mejor estos conceptos y los resultados, revisaremos brevemente la teoría de juegos cooperativos. Antes de comenzar, debo mencionar que la cooperatividad puede tener una fuerte dinámica tipo interruptor, p.ej. mientras que una agencia con cientos de trabajadores e ingenieros superiores puede producir vuelos lunares tripulados con bajo riesgo, un número infinito de genios no podrían hacerlo. Así, la evolución ha favorecido la cooperatividad en mecanismos biofísicos, como la formación de membranas, la cinética enzimática, el plegamiento de proteínas, la regulación genética, la interacción celular y el comportamiento en bandada.

En 1968, Garrett Hardin trató la cuestión del mal uso de los bienes comunes en su famoso estudio titulado "La tragedia de los comunes". El artículo creó una enorme controversia y ha sido citado más de 3.608 veces en la literatura científica (según el índice ISI Web of Knowledge). La idea de Hardin se basa en la premisa de que el coste del uso individual de los bienes comunes se distribuye hacia la comunidad. Entonces puede que los individuos actuen conforme a un interés propio mal entendido y utilicen cualquier recurso común hasta el agotamiento, una situación individualmente indeseable. Hardin menciona que la negación psicológica es favorable evolutivamente y afirma: "los beneficios individuales (...) derivados de su habilidad para negar la verdad incluso aunque la sociedad en su conjunto, de la que el individuo forma parte, sufra." Así, en parte, podemos considerar la tragedia de los comunes como una consecuencia de una ilusión de superioridad individual (también conocida como el efecto Dunning-Kruger). Así, en la Grecia clásica ya se habían identificado algunos problemas de la libertad ilimitada, en 1624, el poeta John Donne escribió su famosa frase "Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto" y en 1882 el dramaturgo Henrik Ibsen escribió la obra "Un enemigo del pueblo" sobre los problemas a la hora de afrontar la polución. De manera más interesante, se sabe que muchos pueblos nativos han gestionado con éxito recursos compartidos como en el caso del uso activo de los incendios por los nativos americanos.

En 1971, Robert Trivers acuñó el término "altruismo recíproco" o "tú rascas mi espalda y yo rasco la tuya" a modo de breve descripción del mecanismo de recompensa a alguien por su buen hacer (Trivers 1971). Un progreso significativo se produjo cuando Axelrod y Hamilton pusieron a académicos a redactar estrategias para torneos de computadoras y posteriormente publicaron los resultados en el famoso estudio "La evolución de la cooperación" en 1981. La cuestión era: ¿cuál es la estrategia óptima cuando un grupo de individuos no relacionados entre sí juegan el Dilema del Prisionero (ver la figura de abajo) repetidas veces?



Figura 1: Arriba: matriz de castigos del dilema del prisionero (años en prisión en cada juego). ‘Loyal’ (leal) signfica que no revelas información sobre tu amigo, mientras que ‘Betray’ (traición) significa que ayudas a la policía. Los colores y las suman muestran las consecuencias de las elecciones de los jugadores. Si se minimiza el castigo promedio personal (en cursiva) el juego alcanza el estable Equilibrio de Nash. Por el contrario, el inestable Óptimo de Pareto consiste en que ambos son leales porque al menos un prisionero sería infeliz cambiando su sentencia de 1 año por la de 5 o 3. Abajo: estrategia de toma y daca (reciprocidad directa).

La mejor (y sorprendentemente simple) estrategia fue concebida por el psicólogo matemático Anatol Rapoport, que había trabajado en el Dilema del Prisionero durante años. La estrategia era que inicialmente debías cooperar y entonces reciprocar a tu oponente, es decir, empezar siendo bueno y entonces hacer lo que tu oponente te haya hecho la última vez (reciprocidad directa). La estrategia se llamó "toma y daca", que tiene un primo extremo en la carrera nuclear conocido como "destrucción mutua asegurada" y que recuerda al concepto "ojo por ojo" de la Torah.

El resultado parecía explicar la aparición de la cooperación si no fuera por el hecho de que la dinámica de este escenario simplificado es altamente inestable y es propenso a desembocar en un escenario tipo "tragedia de los comunes". Pongamos que una vez hay un malentendido: te confundes y crees que te han engañado, de modo que tú harás lo mismo en la siguiente ronda, estimulando así más engaño por parte de tu compañero. La estrategia de “toma y daca” propuesta por Axelrod solucionaba parcialmente este problema de inestabilidad. Se han propuesto muchas otras estrategias, entre las cuales la de “ganar-permanecer, perder-cambiar” (o Pavlov) de Nowak y Sigmund (1993) funcionó notablemente mejor en el largo plazo que varias estrategias de toma y daca. Simplificando, al actuar "como por reflejo" podías evitar súbitas represalias producidas por malentendidos.

La siguiente contribución importante vino de nuevo de Nowak y Sigmund (1998), cuando estudiaron los aspectos de la reciprocidad indirecta en juegos de aprendizaje evolutivo. El juego es el mismo que el dilema del Prisionero, con la diferencia de que en este otro algunos jugadores pueden elegir castigar, o discriminar contra, los desertores. La inclusión de esta reciprocidad indirecta, inevitablemente, complica la comprensión de la dinámica (ver figuras 2 y 3 abajo).


Figure 2: I) Reciprocidad indirecta. II) Construyendo una reputación en la población que afecta a tu futuro. Nowak y Sigmund (2005)


Figura 3: (izquierda) Problemas con la reciprocidad indirecta. B no ha ayudado a nadie recientemente, esto es, ha desertado por algún tiempo. ¿Debería C, altruísticamente, sacrificar reputación al no ayudar a A, si A, lógicamente, no ayuda al desertor B? (derecha) La dinámica de un juego simplificado de “el bueno, el malo y el discriminador”. El triángulo es un retrato de fase, es decir, la evolución en el tiempo de los ratios de cada tipo de jugador. Nótese que, sin suficientes discriminadores/castigadores, todos acaban desertando (la esquina roja inferior izquierda es el resultado final para la combinación de tipos de jugadores de la parte de abajo). Nowak y Sigmund (2005)

Todo lo anterior es puramente teórico y un tanto confuso. De modo que recientemente ha crecido el interés en realizar experimentaciones con sujetos de prueba reales. En 2005, Milinski y coautores pusieron a grupos de estudiantes a jugar a un nuevo juego del estilo de bienes compartidos en el que se hace un fondo común para invertirlo en la mitigación del cambio climático (Milinski 2005). Los autores encontraron que siempre había un nivel finito (probablemente insuficiente) de altruismo en la población. Si se ilustraba a los jugadores con conocimiento experto sobre el clima, la cooperación era significativamente mayor. Además, el permitir a los participantes tener en cuenta la reputación y utilizar la reciprocidad indirecta, también conducía a una cooperación comparable a exponer públicamente el nivel de altruismo de los jugadores.

En 2008, el grupo de Milinski encontró que, únicamente si el desastre era 90% seguro, esto es, que el individuo sufriría pérdidas irreversibles, podía el ser humano motivarse para alcanzar un determinado objetivo de inversiones preventivas requeridas (Milinski 2008).


Figura 4: Resultados del juego del cambio climático con seres humanos reales. Se entregaba una cantidad determinada a los estudiantes y, en rondas posteriores, se les pedía que invirtieran en un fondo común climático. Los redondeles de color sólido representan cuando las inversiones se hacían públicamente, mientras que los círculos huecos (con el centro en blanco) representa cuando las inversiones eran anónimas. Los triángulos eran rondas en las que se permitía a los jugadores ver el historial de inversiones de los demás y decidir ayudarse entre ellos. La línea roja es de participantes ilustrados, mientras que la azul es para los no ilustrados. Los círculos azules abiertos arrojan un nivel básico de altruismo que desciende lentamente. Milinski et al. (2005).

Como conclusión, la teoría y la experimentación indican que podríamos ser capaces de cooperar en materia de cmabio climático si a) el castigo social es fuerte y activo, y b) la población está suficientemente ilustrada sobre los hechos, y c) todo el mundo sabe que pagarán un precio si no contribuyen a tiempo. Lovelock probablemente es consciente de esto y simplemente encuentra las exigencias demasiado altas. En cualquier caso, el mínimo de 10-20 años que podría llevar la sustitución del carbono fósil es el tiempo que llevará revelar en buena medida la respuesta final.

*N. del traductor: por falta de familiaridad con la materia, esta traducción seguramente es manifiestamente mejorable. Cualquier sugerencia será bienvenida en el menú "contact us" que puedes encontrar arriba a la derecha (indicad por favor "For the attention of Jesús Rosino", o alguna frase similar para que me reenvíen vuestro comentario). Gracias.

Translation by Jesús Rosino. View original English version.



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